
Esta es una trilogìa que lucha por no morir; a raìz de la nueva gaceta Municipal que recien entrò en vigencia y que los comerciantes relacionados con estos rubros ya se encuentran comentando para buscar el mejor de los provechos.
Las Licorerìas de la Parroquia Bolivariana de Miguel Peña, ven con desagravio dichas medidas, ya que no elaborar los dìas domingos, sus ingresos se veràn reducidos. Los consumidores ya se encuentran comentando las medidas y tampoco la consideran aceptable, por que en èsta zona del paìs los dìas domingo reciben visitas de sus amigos y familiares y entregarles agua frìa para calmar la sed, serìa como una ofensa; ya que muchos estàn acostumbrados a conversar, compartir, jugar, intercambiar ideas, acompañados de una cerveza, como parte de la idiosincracia de los pueblos.
Por otra parte, las casas de familias que expenden cervezas y "otras cosas", no cuentan con ninguna permisologìa, no tienen ningùn control con los horarios de trabajo, no pagan impuestos, venden las cervezas con sobre precios, pagan vacunas a la Policìa de Carabobo y hasta la Guardia, promoviendo la corrupciòn.
Muchos licoreros de la Parroquia Bolivariana de Miguel Peña, esperaran que se tomen medidas para erradicar las ventas clandestinas de cervezas en casas de familia; si estas medidas no prosperan, se veran en la obligaciòn de renunciar a las licencias expendedoras de licores y trabajar en la clandestinidad, como lo hacen las casas de familia.
Por otra parte, los bares, que en nuestra Parroquia no existen, pretenden introducir una ley para que las licorerìas vendan las bebidas calientes y los clientes por esta molestìa causada, se vean en la obligaciòn de pernotar en los bares, lugares que los consumidores no visitan, por considerarse lugares de alta peligrosidad.